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Guía Maestra para Purgar Radiadores, Equilibrar la Calefacción y Ahorrar Gas

Aprende a purgar radiadores paso a paso, descubre el secreto del detentor para equilibrar el circuito y elige las mejores válvulas termostáticas para ahorrar en tu factura.

Aprende a purgar radiadores paso a paso, descubre el secreto del detentor para equilibrar el circuito y elige las mejores válvulas termostáticas para ahorrar en tu factura.

Llega el primer frente frío serio del año. Vas al termostato, lo subes con la esperanza de sentir ese abrazo cálido al cruzar la puerta, pero lo que recibes a cambio es un decepcionante concierto de ruidos: clonc, ssshh, glug-glug.

Tocas los radiadores de tu casa. El del salón arde como el infierno, pero el de la habitación del fondo está tibio, y el del baño está completamente helado en la parte superior. Mientras tanto, escuchas cómo la caldera no para de quemar gas y tú visualizas cómo los números de tu factura suben a un ritmo alarmante.

Sientes una inmensa frustración. Estás pagando cientos de euros por un confort térmico que simplemente no estás recibiendo.

Como tu entrenador personal en eficiencia del hogar, y tras más de una década trasteando con circuitos cerrados de calefacción, calderas de condensación y domótica del hogar (sí, me he quemado los dedos más de una vez para que tú no tengas que hacerlo), te digo algo fundamental: tu calefacción probablemente no está rota; simplemente está desequilibrada y ahogada.

El sistema de calefacción por agua caliente es exactamente igual que el sistema circulatorio del cuerpo humano. Si hay “colesterol” (burbujas de aire o lodos metálicos) o si la presión arterial no es correcta, la “sangre” (el agua caliente) nunca llegará a las extremidades (el último radiador de la casa).

En este artículo, vamos a convertirte en el cirujano cardiovascular de tu hogar. No solo vamos a aprender a purgar radiadores de forma profesional (te enseñaré el truco técnico que los instaladores no te cuentan), sino que vamos a tocar esa pieza misteriosa a la que todo el mundo le tiene terror: el detentor.

Además, analizaremos a fondo el mercado de las válvulas termostáticas y descubriremos cómo invertir 30 minutos al año en mantenimiento puede reducir tu consumo de gas hasta un envidiable 25%.

Si antes de ponerte los guantes tienes dudas sobre si el problema de tus facturas abusivas viene de tu tarifa base, detente un segundo y devora nuestra indispensable Guía para entender la factura del gas y la tarifa TUR regulada.

Consejo de experto: No empieces este proceso sin la herramienta adecuada. Olvídate de destornilladores desgastados que rompen la rosca. 👉 VER LAS MEJORES LLAVES DE PURGADO PARA RADIADORES


1. Anatomía de un Radiador: Conoce tu equipo de combate

Para operar con éxito y sin provocar inundaciones en el parquet, primero hay que conocer al paciente. Un radiador no es solo un bloque inerte de aluminio o hierro fundido; es una máquina de transferencia térmica con piezas móviles críticas.

Memoriza estos componentes, porque los usaremos constantemente en esta guía:

  1. La Válvula de Entrada o Llave de Paso (Arriba, a un lado): Es la llave que abres o cierras con la mano (si es manual) o la que tiene números impresos (si es termostática). Su función es dejar entrar el agua caliente impulsada por la caldera hacia el interior del radiador.
  2. El Purgador (Arriba, en el lado contrario a la válvula): Un pequeño tornillo de latón (puede ser de cabeza cuadrada, ranurada o hexagonal) situado en el extremo superior. Es la válvula de escape para sacar el aire acumulado.
  3. El Detentor (Abajo, normalmente en el mismo lado que el purgador): La pieza secreta y olvidada del sistema. Suele estar oculta bajo un capuchón o tapa cromada que se desenrosca fácilmente. Regula la salida del agua del radiador hacia la tubería de retorno a la caldera.
  4. El Cuerpo o Elementos: Las columnas verticales de aluminio, chapa de acero o hierro fundido que se encargan de irradiar el calor por convección a la habitación.

Si en el proceso de revisión te das cuenta de que alguna de estas llaves está muy dura o suelta agua oxidada, necesitarás algo más que tus manos desnudas. Te recomiendo encarecidamente que cuentes con tu propio arsenal revisando nuestra Guía de herramientas básicas imprescindibles para el hogar.


2. Misión 1: El Purgado Perfecto (Exorcizando el aire)

El aire es el enemigo público número uno de la transferencia térmica. ¿La razón física? El aire es un magnífico aislante térmico.

Si la mitad superior de tu radiador está llena de aire, el agua caliente no puede subir. Esa mitad del metal no se calentará jamás. Es literalmente como si hubieras cortado tu radiador por la mitad, pero la caldera sigue consumiendo exactamente el mismo gas para enviarle agua. Es un derroche económico doloroso.

¿Cuándo es estrictamente necesario purgar?

  • Obligatorio: Al inicio de la temporada de calefacción, a mediados de otoño, semanas antes de que necesites encenderla de verdad.
  • Síntoma 1: Si escuchas ruidos de gorgoteo, “cascadas” o agua fluyendo violentamente dentro del metal.
  • Síntoma 2: Si pasas la mano por el radiador y notas que la parte inferior quema, pero la zona más cercana al purgador está completamente fría o tibia.

La Ciencia del Purgado (El Truco Profesional que Nadie Aplica)

El 90% de las personas cometen un error catastrófico: purgan los radiadores con la calefacción encendida porque creen que “la presión empujará el aire”. FALSO.

Debes hacerlo con la calefacción APAGADA y los radiadores completamente FRÍOS.

¿Por qué? Si purgas con la bomba de la caldera funcionando, el agua circula a gran velocidad y la turbulencia fragmenta las bolsas de aire en millones de microburbujas. Estas burbujas viajarán por todo el circuito y no saldrán por el pequeño orificio del purgador. En cambio, con el agua quieta y fría durante horas, por pura densidad, el aire (que pesa menos que el agua) subirá lentamente y se acumulará en un solo bloque compacto en el punto más alto del radiador, justo detrás del purgador. Saldrá de una sola vez.

Paso a Paso para un Purgado de Maestro Fontanero

  1. Herramientas de precisión: Necesitas una llave de purgado cuadrada (la opción más segura), un trapo viejo y grueso, y un pequeño recipiente o vaso de plástico. 👉 Si tus llaves están oxidadas, usa esta herramienta profesional: COMPRAR ALICATES Y LLAVES INGLESA DE FONTANERÍA
  2. Apagón total: Apaga la caldera o pon el termostato a 10ºC. Espera al menos 2 horas. Los radiadores deben estar gélidos.
  3. Sigue el flujo: Empieza siempre por el radiador más cercano físicamente a la caldera y termina en el más alejado (normalmente el de la buhardilla o la habitación del fondo). Esto empuja el aire residual hacia el final del circuito.
  4. Postura de defensa: Coloca el trapo debajo de la válvula y el vaso pegado al orificio de salida. El agua del circuito suele ser negra y manchará tus paredes si sale a presión.
  5. Apertura controlada: Gira el purgador con la llave lentamente hacia la izquierda (sentido antihorario). ¡No lo saques entero! Solo necesitas un cuarto de vuelta o media vuelta como máximo.
  6. El silbido de la victoria: Escucharás un siseo prolongado (sssss…). Es el aire comprimido escapando. Mantén la llave en la misma posición, no la sueltes.
  7. El corte táctico: Cuando el siseo termine y empiece a salir un hilo de agua constante, sólido y sin escupir burbujas, ciérralo inmediatamente girando a la derecha. Ejerce una presión firme, pero no aprietes como si te fuera la vida en ello, o pasarás la rosca de latón.

Si durante el purgado un chorro ensucia tu bonita pared blanca o cae sobre tu suelo de madera recién puesto, no entres en pánico. Limpia rápido y después consulta nuestra Guía completa de limpieza de suelos (parquet, tarima, gres) para que no queden marcas de óxido.

Manos purgando un radiador con un destornillador y un vaso recogiendo el agua sucia

El paso crítico final: Restablecer la Presión de la Caldera

Al sacar aire, has dejado un “hueco” en el circuito. Ese hueco provoca una caída drástica de la presión interna.

  • Inspección de la caldera: Ve inmediatamente a tu caldera tras purgar el último radiador. Busca el manómetro (el reloj con aguja circular o el panel digital).
  • El diagnóstico: En frío, la aguja debe marcar entre 1.0 y 1.5 bares (normalmente marcado en verde). Si tras purgar ha caído por debajo de 1.0 bar (o a 0), la caldera entrará en error de seguridad y no encenderá para no quemar la bomba.
  • La recarga: Busca bajo la caldera la llave de llenado. Es una pequeña llave de plástico (normalmente azul o negra) conectada a un tubo. Gírala muy despacio. Escucharás el agua de la red de tu casa entrar al circuito de calefacción. Mira fijamente la aguja y, cuando llegue a 1.5 bares, ciérrala con fuerza.

Si tu caldera pierde presión cada 3 días sin purgar radiadores, tienes una fuga oculta o el vaso de expansión perforado. Necesitarás aislar tuberías. Puedes aprender conceptos básicos de sellado térmico en nuestra Guía de aislamiento térmico y burletes en ventanas.


3. El Gran Secreto: El Detentor y el Equilibrado Hidráulico

Aquí abandonamos el nivel amateur y entramos en el territorio donde realmente se ahorra energía.

¿Tienes la clásica queja de “mi salón arde, pero mi dormitorio principal siempre está helado”? Eso no es culpa de la caldera ni del aislamiento, se llama desequilibrio hidráulico.

La física del agua (El agua es perezosa)

El agua presurizada por la bomba de la caldera siempre buscará el camino de menor resistencia. Naturalmente fluirá en avalancha hacia los dos o tres primeros radiadores del circuito (los más cercanos), dejándolos ardiendo. Cuando intenta llegar al último radiador, ha perdido caudal y presión, por lo que entra un hilito de agua incapaz de calentar el metal.

Necesitamos “castigar” a los primeros radiadores para “premiar” a los últimos. Y la herramienta para hacerlo es el detentor.

Cómo realizar un Equilibrado Hidráulico Paso a Paso

El detentor actúa como un embudo. Si lo cerramos un poco, restringimos el caudal de retorno de ese radiador específico, forzando a la caldera a empujar el agua restante hacia el fondo del pasillo.

  1. Preparación absoluta: Calefacción apagada y paciencia (esto te tomará una o dos horas).
  2. Inventario de temperatura: Abre TODAS las llaves de paso manuales o termostáticas de la casa al máximo (al número 5). Enciende la calefacción y espera 30 minutos. Toca los radiadores y clasifícalos mentalmente de “Los que más queman” a “Los más fríos”.
  3. Desnuda el detentor: Ve a la parte inferior de los radiadores. Desenrosca con los dedos la tapa de plástico o cromada del detentor. Quedará al descubierto un tornillo con cabeza hexagonal (para llave Allen). 👉 Para este ajuste milimétrico, necesitas llaves robustas: JUEGO DE LLAVES ALLEN HEXAGONALES PROFESIONALES
  4. El Radiador más Lejano/Frío: En este radiador, introduce la llave Allen y gira el tornillo hacia la izquierda (antihorario) hasta que haga tope. Apertura total. Queremos que aquí entre toda el agua posible.
  5. El Radiador más Cercano/Caliente: Aquí aplicaremos la máxima restricción. Cierra el detentor por completo (girando a la derecha a tope). Ahora, ábrelo girando a la izquierda solo 1 vuelta completa o 1 vuelta y cuarto.
  6. Los Radiadores Intermedios: Ajusta la apertura en función de la distancia. El segundo más cercano ábrelo 1.5 vueltas; el del medio de la casa ábrelo 2.5 vueltas; el penúltimo ábrelo 4 vueltas.
  7. La prueba del algodón: Deja la calefacción encendida una hora más. Ahora todos los radiadores deberían calentar por igual al mismo tiempo. Si el salón sigue quemando mucho más, cierra su detentor un cuarto de vuelta más.

Para medir el éxito de tu operación con precisión milimétrica sin quemarte la mano, los instaladores usamos esta herramienta infalible: 👉 TERMÓMETRO INFRARROJO LÁSER DIGITAL PARA SUPERFICIES


4. Válvulas Termostáticas: El Salto hacia el Siglo XXI

Las llaves o válvulas manuales de los años 90 (la típica rueda de plástico blanca lisa) son ineficientes. Solo tienen dos estados: Abierto (derroche total) o Cerrado (congelación).

Instalar Cabezales Termostáticos en tus radiadores (obligatorios por normativa RITE en nuevas instalaciones en España) es la medida de ahorro directo más barata que puedes aplicar.

¿Cómo funcionan realmente? (La magia de la cera)

Dentro del cabezal termostático hay una cápsula llena de un líquido o una cera especial. Cuando la temperatura de la habitación sube (por ejemplo, porque ha salido el sol y calienta a través del cristal, o porque sois 5 personas en el salón emitiendo calor corporal), la cera se expande. Al expandirse, empuja un pequeño pin metálico que cierra gradualmente la válvula de entrada del radiador.

El radiador deja de consumir agua caliente de la caldera automáticamente. Cuando la habitación se enfría, la cera se contrae y el radiador vuelve a abrirse.

¡Estás zonificando tu casa sin obras!

  • Salón a 21ºC (Posición 3 o 4)
  • Dormitorio principal a 18ºC para dormir mejor (Posición 2 o 3)
  • Habitación de invitados o trastero a 12ºC (Posición 1)

Las 3 categorías de Cabezales Termostáticos

Como especialista, he probado decenas de modelos. Estas son mis recomendaciones para actualizar tu sistema hoy mismo:

1. Cabezal Analógico Clásico (El fiable y barato)

Perfecto si tu presupuesto es bajo pero quieres zonificar. Funciona mecánicamente, no lleva pilas y dura décadas. 👉 CABEZALES TERMOSTÁTICOS MANUALES UNIVERSALES

2. Cabezal Electrónico Programable (El salto intermedio)

Tienen una pantalla LCD y funcionan con pilas. Te permiten programar a qué hora exacta quieres que ese radiador concreto se encienda (ej: que el radiador del baño se ponga a 23ºC solo de 7:00 a 8:00 AM para la ducha, y el resto del día esté a 16ºC). 👉 CABEZALES TERMOSTÁTICOS DIGITALES PROGRAMABLES LCD

3. Válvulas Inteligentes WiFi (El Dominio Total / Domótica)

El Ferrari de la calefacción. Reemplazas todos los cabezales y los conectas al WiFi de tu casa. Desde tu móvil, puedes encender el radiador de tu habitación estando aún en el trabajo. Además, detectan “ventanas abiertas” y cortan el radiador al instante para no tirar energía a la calle. Marcas como Tadoº o Netatmo dominan este sector. 👉 VÁLVULAS INTELIGENTES WIFI TADOº / NETATMO (TOP VENTAS)

Ojo: Para instalar la versión WiFi, tu router debe enviar buena señal a cada habitación. Si tienes zonas muertas, soluciona el problema de conectividad antes con nuestra Guía rápida para mejorar la señal WiFi en casa y evitar cortes.

Cómo instalarlos tú mismo (Es más fácil de lo que crees)

Si tu radiador ya tiene instalada de obra una válvula termostatizable (reconocible porque al quitar el tapón de plástico manual ves un “pinchito” metálico en el centro de la tuerca), estás de suerte.

  1. Desenrosca la tapa manual antigua.
  2. Coloca el nuevo cabezal inteligente.
  3. Enrosca la anilla de sujeción. No tienes que vaciar el circuito de agua en absoluto. Es una tarea en “seco”.

Si al quitar la llave notas un ligero goteo en la junta del tubo, aplica la técnica de los profesionales que detallamos en nuestra Guía sobre cómo cambiar un grifo, arreglar goteos y usar teflón. Y si te falta el material impermeabilizante: 👉 CINTA DE TEFLÓN PARA SELLAR JUNTAS DE FONTANERÍA


5. Mantenimiento Físico: El Asesino de la Eficiencia (El Polvo)

Mucha gente purga su radiador, instala un termostato de 200 euros y se olvida de que su radiador tiene 3 centímetros de mugre acumulada entre sus aletas de aluminio.

Un radiador funciona por convección. El aire frío del suelo entra por debajo, se calienta al tocar el aluminio, se vuelve más ligero y sale disparado hacia el techo, calentando la estancia.

Si las ranuras interiores del radiador están saturadas de polvo, pelusas de perro o telas de araña, estás bloqueando el flujo de aire. El agua de la caldera quema, el metal quema, pero el calor se queda atrapado en el radiador y no llega a tus pies. Además, el polvo frito al alcanzar los 70ºC es lo que genera ese asqueroso “olor a calefacción” o a quemado el primer día de invierno, lo cual es terrible para alérgicos.

La Solución de 5 minutos:

  1. Apaga el radiador.
  2. Coloca un paño húmedo debajo.
  3. Utiliza un cepillo flexible especial para radiadores (son larguísimos y finos) e introdúcelo desde arriba hacia abajo por cada ranura.
  4. Pasa el aspirador. 👉 CEPILLO FLEXIBLE LIMPIADOR DE RADIADORES LARGO

Si las pelusas que salen del radiador han dejado un desastre en tu salón y sufres problemas respiratorios continuos en invierno, combina esta tarea con las estrategias de nuestra vital Guía sobre cómo reducir el polvo en casa y evitar alergias respiratorias.


6. Termostatos Inteligentes: El Cerebro del Ahorro

Has purgado, equilibrado y limpiado. Tus radiadores son máquinas perfectas. Ahora necesitas un general que dirija el ejército: el Termostato General.

El viejo termostato de “ruedita” analógico anclado en la pared del pasillo es un derrochador nato. Tiene un diferencial de temperatura inmenso (se enciende cuando la casa baja a 18ºC y no se apaga hasta que llega a 22ºC, cociéndote de calor).

Nuestra elección experta (tras probar múltiples ecosistemas): Un Termostato Inteligente WiFi.

¿Por qué debes cambiarlo hoy mismo?

  • Geofencing (Geolocalización): La aplicación de tu móvil detecta por GPS cuando tú y tu familia salís de casa para ir a trabajar. Apaga la caldera automáticamente. Cuando detecta que te estás acercando a menos de 5km de casa, la enciende para que al abrir la puerta la casa esté perfecta.
  • Control de inercias: Algoritmos como los de Google Nest o Tado aprenden el aislamiento de tu casa. Si le dices “Quiero que a las 8:00 AM haya 21ºC”, el termostato sabe si tiene que encender la caldera a las 7:15 o a las 7:45 dependiendo de si hace mucho frío en la calle ese día, gastando solo lo justo. 👉 COMPRAR TERMOSTATO INTELIGENTE WIFI NEST O TADO

Monitorizar la temperatura real y la calidad del aire es vital para no derrochar gas intentando calentar un ambiente viciado. Para los locos de la eficiencia, recomiendo tener en el salón este dispositivo: 👉 MEDIDOR DIGITAL DE CO2, TEMPERATURA Y HUMEDAD

Si esta modernización tecnológica y el afán por reducir gastos fijos te ha motivado a poner orden en todas tus finanzas, da el siguiente paso leyendo nuestra aclamada Guía sobre cómo organizar tu economía doméstica usando el método 50-30-20 o el Kakebo.


Solución de Problemas Frecuentes (Troubleshooting Avanzado)

“El radiador está caliente por arriba y helado por abajo”

  • El Diagnóstico: Al contrario de lo que piensa la gente, esto NO es aire (el aire siempre sube y enfría la parte superior). Esto se llama cavitación o acumulación de lodos. Los residuos ferrosos de la oxidación de la instalación se asientan como barro en la parte baja del radiador impidiendo que el agua caliente baje, o la válvula de retorno (detentor) está casi bloqueada.
  • La Acción: Ábre el detentor al máximo. Si en 24h no se soluciona, necesitas que un fontanero realice un “lavado químico” a la instalación completa para sacar el barro.

”Tengo manchas negras en la pared justo encima del radiador”

”El detentor lleva años sin tocarse y no gira, está petrificado”

  • El Diagnóstico: La cal o el óxido han fusionado las roscas de latón.
  • La Acción: NO lo fuerces con una llave inglesa o partirás la llave y provocarás una inundación que arruinará tu suelo. Usa un aceite penetrante y aflojatodo químico. Échalo en la rosca interior, déjalo actuar una hora y prueba con movimientos muy suaves de vaivén (izquierda, derecha, izquierda). 👉 LUBRICANTE AFLOJATODO WD-40 ACCIÓN SÚPER PENETRANTE

FAQ: Preguntas Frecuentes Resueltas (Para salir de dudas)

¿Es malo cubrir los radiadores de hierro o aluminio con muebles o ropa húmeda?

Pésima idea desde el punto de vista del ahorro y la salud. Un radiador necesita que el aire fluya desde el suelo hacia el techo sin obstáculos. Si le pones un sofá pegado a 5 cm o lo tapas con cortinas pesadas hasta el suelo, actúas como un escudo térmico. El radiador sudará la gota gorda tratando de calentar, la caldera quemará gas sin sentido, y tú seguirás teniendo frío. Además, secar toallas directamente sobre el radiador genera picos de humedad altísimos en la habitación, lo que deriva en el mortífero moho negro por condensación. (Si tu casa ya sufre este problema del moho en las esquinas frías, detén el avance hoy mismo con nuestra Guía de soluciones y pinturas anticondensación para humedades). Si no te gusta la estética visual de tu viejo radiador, no le pegues muebles; instálale un cubrerradiador técnico diseñado específicamente con amplias celosías para no perder inercia térmica: 👉 MUEBLES CUBRERRADIADORES DE MADERA CON REJILLA DISEÑO

¿Debo cerrar por completo los radiadores de las habitaciones donde no entra nadie (trasteros, cuartos vacíos)?

Cuidado con este mito. Cerrar el radiador al 100% de la habitación de invitados te ahorrará gas en el circuito corto, SÍ. Sin embargo, esa habitación se congelará. Las paredes interiores que la separan del resto de tu casa se quedarán heladas, y “robarán” el calor de tu salón a través de la pared, obligando al radiador del salón a trabajar el doble. Además, el choque térmico generará condensación y malos olores en esa habitación vacía. La técnica correcta es poner la válvula termostática de esa habitación al “1” o “Posición Estrella” (Anti-congelación a 12ºC) y mantener SIEMPRE la puerta cerrada.

¿Qué es mejor para aislar, poner algo detrás del radiador?

Totalmente recomendable si tus radiadores dan a una pared exterior mal aislada. El radiador emite calor en 360 grados. El calor que emite hacia atrás choca contra la pared exterior (que está en contacto con los 2ºC de la calle) y se pierde por conducción. Instalar paneles reflectantes de calor (una fina espuma de aluminio) detrás del radiador hará que ese calor rebote hacia el centro del salón, reduciendo la pérdida de energía en un 20%. Son muy baratos y se colocan con cinta de doble cara sin desmontar el radiador. 👉 PANELES AISLANTES REFLECTANTES DE CALOR PARA RADIADORES

Mi casa coge buena temperatura, pero los cristales de las ventanas amanecen llorando gotas de agua y todo está mojado. ¿Es culpa de la calefacción?

Es un daño colateral por subir la calefacción bruscamente en una casa sin ventilación. El calor extremo evapora el agua que hay en el aire y esta choca contra el cristal helado, volviendo a hacerse líquida. No solo estropea la madera de tu ventana, sino que ensucia muchísimo. Para limpiar este desastre diario sin desesperar, aplica nuestra Guía para limpiar cristales sin marcas y mantener persianas impecables.

¿Tengo que purgar si el radiador del baño es un "toallero de tubos"?

Sí, y son los que más aire cogen. Al estar diseñados en escalerilla vertical, el aire siempre se va al tubo cromado más alto de todos. Su purgador suele estar escondido en la parte superior trasera de uno de los dos postes verticales o integrado en la tapa embellecedora superior. Usa la misma técnica del vaso y la llave.


Conclusión: Tu Confort está (literalmente) en tus manos

Si has llegado hasta aquí, ya no eres un simple consumidor pasivo de energía. Eres un experto en la dinámica de fluidos de tu propia casa.

Mantener tus radiadores a punto no es solo una cuestión de no pasar frío en el sofá; es, de lejos, la intervención de mantenimiento con el Retorno de Inversión (ROI) más rápido de toda la vivienda.

Dedicar una sola mañana de sábado de octubre a purgar de forma profesional, a engrasar y abrir inteligentemente los detentores para equilibrar tu red, y a limpiar el molesto polvo acumulado en las lamas de aluminio, puede transformarse automáticamente en cientos de euros ahorrados en gas este mismo invierno.

Y si aplicas la “fase premium” e instalas cabezales termostáticos inteligentes, estarás introduciendo a tu hogar en el Olimpo de la domótica y la eficiencia energética verde. Reducirás tu huella de carbono sin mover un dedo tras la configuración inicial.

Al igual que apagas las luces cuando no estás en el salón (algo que puedes optimizar leyendo cómo ahorrar electricidad con electrodomésticos eficientes), ahora entiendes por qué es un crimen calentar una habitación vacía a 23 grados.

Tu plan de acción para esta tarde (No lo dejes para mañana):

  1. Apaga la calefacción desde tu termostato y deja que los metales se enfríen por completo.
  2. Agarra tu llave de purgado, un vaso y recorre toda tu casa (del radiador más cercano a la caldera, al más lejano), exorcizando hasta la última burbuja de aire.
  3. Si la habitación principal está fría, no llames al técnico aún. Coge tu llave Allen, levanta la tapa del detentor de los radiadores que más queman de la casa, y ciérralos un par de vueltas para forzar a que el agua llegue al final de tu pasillo.

Siente el orgullo absoluto de ver cómo ese viejo y ruidoso radiador del final del pasillo, que llevaba años tiritando de frío, vuelve a rugir de calor gracias a que tú mismo has equilibrado el circuito.

¿Y tú? ¿Conocías la existencia del misterioso tornillo del detentor o llevabas toda tu vida peleándote solo con el purgador de arriba? ¡Te leo y te respondo a cualquier duda técnica sobre tu modelo de radiador en la sección de comentarios justo debajo!

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